martes, 18 de septiembre de 2018

Pan rustico retorcido (Sin amasado)




 No hay mejor manera de relajarse que preparar una masa de pan.  Un alimento básico, y tan importante en la alimentación y a la vez tan sencillo. ¡¡Tan solo harina, agua, el fermento y sal!!

Si nunca os habéis atrevido con el pan, os animo aprobar. Aunque os digo que es adicto y que si empiezas cada vez te gustara más y más.
Y con esto no os estoy diciendo que no lo compréis hecho. Noo!!

Nada de eso, os invito a que conozcáis y améis el pan en sus variedades. No hay nada mejor que saber elegir y comprar un buen pan. Pan de verdad.
Yo valoro muchísimo a los panaderos que se levantan temprano para tener el pan listo a primera hora de la mañana. Creo que es un oficio de los más antiguos y bonito del mundo. En cada pieza artesanal, hay mucho trabajo y mucho cariño.

Porque el cariño y la dedicación es el mejor ingrediente.
Aunque si bien es cierto que la materia prima juega un papel de los más importante. 

Este pan le he preparado con harina de espelta de  Harinas la Encarnación   una empresa familiar que ha ido extendiéndose y mejorando con el paso de los años, con esfuerzo y sacrificios (Como se consiguen las cosas de verdad) El tesón y la lucha es lo que los ha hecho cruzar fronteras y hoy en día exportan sus productos fuera de España.
Os invito a que os paséis por su pagina.
La receta es de uno de mis libros de pan.






Pan rustico retorcido (Sin amasado)

Ingredientes:
500 gr de harina de espelta
325 gr de agua
6 gr de levadura fresca o 2 gr de seca.
10 gr de sal

Elaboración:
Ponemos en un bol la harina con el resto de los ingredientes.
Mezclamos con la mano, hasta conseguir una masa con todo bien integrado.
Dejar por unos 5 m. Después hacer pliegues desde el extremo al centro, cinco pliegues en total.
Dejar reposar por unos 15 m y volver a hacer los pliegues.
Tapar y dejar en la nevera, toda la noche.
Sacar de la nevera, si está muy frio dejar a temperatura ambiente por unos 30 m.
Extendemos la masa sobre la mesa enharinada, para que no se pegue y podamos manejarla.
Dejamos que se extienda, y después estiramos con cuidado, en forma de rectángulo. 
Cortamos en dos tiras, a lo largo.
Ponemos sobre papel de horno, estirando un poco y retorciendo por los extremos.
Dejamos que repose por al menos una hora. O hasta que la masa aumente de volumen.
Calentamos el horno a 250º con la bandeja dentro, para que este bien caliente.
En el fondo del horno ponemos otra bandeja metálica, en la que echaremos un vaso pequeño de agua al meter el pan, para que nos genere humedad.
Colocamos las barras sobre la bandeja del horno, echamos el agua. Dejamos por 10 m y después bajamos la temperatura a 200º por 30 m más. 
Si queremos una corteza gruesa, dejamos por 40 m apagamos el horno y dejamos 10 m más. 





jueves, 13 de septiembre de 2018

Rosquillas de Nata


 

Las rosquillas son un dulce tradicional español que puede ser frito o horneado hecho con distintos tipos de masa, desde una masa más o menos esponjosa hasta masa hojaldradas
 Su origen se remonta al antiguo Imperio Romano. Su receta se extendió a buena parte de Europa y de la cuenca mediterránea.
Este dulce con forma de rosca, típico en Semana Santa. Que ahora podemos disfrutar en cualquier época del año.
Hay distintas variedades dependiendo de la zona y de complejidad de la receta. Pero la mayoría van recubiertas con azúcar.


En mi familia es un dulce que he visto elaborar de generación en generación. Desde que era muy niña recuerdo como se preparaban en casa. Unas veces de naranja, otras de anís, de vino blanco…
Hoy las preparamos de nata (Envasada). Hace años la nata que se utilizaba era la que se retiraba después de cocer la leche. Tremenda costra que se formaba en la superficie, recuerdo a mi abuela retirarla, del puchero para darle otros usos. O ponerla encima de una rebana da de pan con un poco de  azúcar por encima. Aquello era una verdadera delicia, que me comía, sentada a su lado. 


Estos dulces me traen bonitos recuerdos, será por eso que disfruto tanto, cuando los preparo para mi fami9lia y amigos.
Tradiciones que hay que hacer que perduren en el tiempo. Estas  pequeñas cosas son parte de nuestra vida, costumbres e historia.





 Rosquillas de Nata


Ingredientes:

300 gr de harina
1 huevo L
60 ml de aceite de oliva
80 gr de azúcar
85 gr de nata
Ralladura de la piel de un limón
6 gr de levadura química.
Aceite para freír y azúcar para rebozarlas

Elaboración:

Batimos el huevo junto con el azúcar, hasta conseguir una crema.
Le añadimos la nata y la ralladura, mezclamos.
A continuación el aceite de oliva, mezclamos hasta que se integre.
Tamizamos la harina junto con la levadura, se lo añadimos a la mezcla de líquidos.

Mezclamos y amasamos en el bol, con la ayuda de una espátula, hasta que la masa se separe de las paredes y forme bola.

Si la masa quedara floja podemos añadir un poco de harina más. 
Cuando la masa este en su punto. Manejable ni muy blanda, ni tampoco muy consistente. Lo justo para poder formar las rosquillas.

Podéis hacer una bola y hacerle el agujero con los dedos, o bien cortar con corta pastas. O con  un vaso y una boquilla grande como hice yo. 

Unas las di forma a mano y otras las corte, el resultado es prácticamente igual así, que como más os guste, o más fácil os resulte.




Ponemos abundante aceite a calentar, yo lo puse en un cazo para que fuera más profundo, y fui haciendo poco a poco. 

Así pude controlar la temperatura. No es necesario que el aceite este muy caliente, ya que se tostarían muy rápidamente por fuera y se quedarían sin hacer por dentro. 



Al ponerlas en el aceite se irán al fondo, pero luego subirán a la superficie, cuando estén bien doraditas por un lado las volvemos.



Sacamos y ponemos sobre papel de cocina para retirar el exceso de grasa,
Pasamos por azúcar y dejamos enfriar.