lunes, 30 de octubre de 2017

Cigarrillos de Tolosa





Es una masa fácil de hacer y de preparar. Un dulce ligero y exquisito para acompañar el café en las sobremesas de domingo o para tomar a media tarde con un té.

Este dulce tan famoso junto con las tejas,  gusta a todos.



Las tejas y cigarrillos de Tolosa (Gipuzkoa) están elaborados siguiendo la fórmula tradicional de la familia Eceiza. Cuando Nicolás Eceiza fundó, allá por 1924, una pastelería en pleno centro de Tolosa, no podía imaginarse que, ochenta años después, los dulces productos de la marca Eceiza iban a comercializarse en muchos países del mundo, como Francia, Gran Bretaña, Estados Unidos e incluso en Rusia.




Cigarrillos de Tolosa

Ingredientes:
2 Claras de huevo
35 gr de harina
55 gr de mantequilla
50 gr de azúcar glas avainillado
Mantequilla para el horneado.

Elaboración:
Mezclamos la harina y el azúcar glas y tamizamos.
Añadimos la mantequilla punto pomada y las claras y mezclamos, hasta conseguir una masa. 

Ponemos la masa en una bolsa de pastico a modo de manga pastelera.
En la bandeja del horno y sobre papel vegetal, pintado con mantequilla derretida ponemos la masa en forma de circulo y estiramos con el reverso de una cuchara para dejarlo bien fino. 

Hay que dejar distancia entre ellas pues la masa extiende en el horno.
Horno precalentado a 180 grados, durante 4 minutos o hasta que estén doradas.

Sacamos del horno, y en caliente con la ayuda de un palo de cuchara de madera redondo y fino enrollamos rápidamente para darles la forma. (También sirve un lápiz)

Colocamos en una rejilla y dejamos enfriar.
Así  hasta que terminemos con la masa.





jueves, 26 de octubre de 2017

Bocaditos de hojaldre rellenos





Esta receta la he preparado para el reto Alfabeto dulce que organiza Ana del blog Cook the cake
Este mes los ingredientes eran requesón y pera.
Me encanta el requesón, así que estaba súper contenta. Lo que yo no podía imaginarme es que un ingrediente que me gusta tanto, me fuera a ocasionar tantos problemas.


Con la pera lo tuve claro desde el principio, tenía en casa peras y una receta pendiente de mermelada de pera jengibre, lima y miel.  Había llegado el momento de prepararla y utilizarla.
El requesón, en un principio lo pensé preparar casero, pero como me faltan horas, me dije… no te complique y cómpralo.
Ahí es, donde empezó el problema. 
Cuando iba al supermercado a hacer la compra, no encontraba el requesón por ningún lado. Después de recorrer  unos cuantos centros... ni rastro del susodicho.
Yo me decía, pero como me puede pasar esto a mí. 

Bueno, mañana lo repondrán, así  fueron pasando los días, hasta que se estaba acercando la fecha del reto y... en un súper encuentro unas tarrinas individuales de requesón que no conocía y que no había comprado ni probado nunca, ( marca conocida). Me lance a los paquetes con ansia, apenas quedaban tres o cuatro.
Muy contenta, me fui a casa a preparar por fin mi receta.
Mi sorpresa fue al  abrir esos vasitos, lo probe y...  ¡¡puf!! menudo chasco me lleve. estaba malísimo cvon una textura áspero. 
Yo no daba credito, alo que me estaba pasando, no podia preparar mi receta con esto, (no me gustaba ni el sabor ni la textura). Revisé bien el envase, empiezo a leer desde la primera palabra a la última. Era un requesón hecho con tres tipos de leche (Vaca, cabra, oveja) llevaba calcio vitaminas… un asco, no lo compréis nunca.
Cansada ya de tanto ir y venir, opte por preparar yo el requesón. Que si en un principio lo hubiera hecho así,  me habría ahorrado tanto disgusto. (La receta aquí)
Ya estaba escasa de tiempo, así que era imposible preparar mi receta (la elegida)
Me fui a lo rápido y fácil a lo que recurrimos siempre que estamos escasos de tiempo. ¡¡¡Al hojaldre!!!
Y así me invente esta receta, que como veis no tiene gran misterio.  La otra la preparare en cuento pueda.
Menudo royo que os he contado, pero tenía que desahogarme. 
Espero que por lo menos os haya sacado una sonrisa, yo ahora me rio jejejeje. 
Pero en ese momento cuando probé mi compra, puf no os imagináis la cara que puse de pero... ¿¿¿Esto qué es??? 
¡¡Vamos con la receta!!



 Bocaditos de hojaldre rellenos

Ingredientes:
Hojaldre
Mermelada de pera con jengibre, lima y miel (podéis ver la receta aquí)
2 cucharadas soperas de miel
1 huevo
Mantequilla derretida

Elaboración:
Extendemos la masa de hojaldre, mejor que este frío para poder manejarla bien.

La mía era redonda, lo corte en 8 porciones iguales (triángulos)
Con ellos hice una especie de sobrecitos, como os muestro en las fotos.

Penemos en el centro una cucharada de mermelada y encima una de requesón, pintamos los bordes con mantequilla fundida y doblamos.

Una vez formados todos, los colocamos en una bandeja de horno, sobre papel vegetal. Pintamos con huevo.
Metamos ala horno precalentado a la temperatura que nos indique el fabricante, hasta que la masa este cocida y doradita.
Mientras calentamos la miel con un par de cucharadas de agua para que no se tan densa, en el microondas.

Sacamos los pastelitos y en caliente pintamos con la miel. Dejamos enfriar en la bandeja o sobre una rejilla. 




Mermelada de pera y jengibre




Hace tiempo que tenía ganas de probar esta mermelada. Últimamente le estoy dando mucho uso al jengibre en mis elaboraciones culinarias tanto saladas como dulces.

Lo utilizo rallado, y como me gusta fresco, lo que hago es que compre un par de raíces frescas y las congelo.
Solo tengo que sacarlo rallar la cantidad necesaria y volverlo al congelador.

Siempre tengo en casa y os aseguro que guarda todo el frescor y el aroma. 


Mermelada de pera y jengibre

Ingredientes:

700 gr de peras limpias y troceadas.
300 gr de azúcar
Jengibre fresco rallado
Zumo de una lima
Tres cucharadas de miel de flores.

Elaboración:

Pelamos las peras, quitamos las semillas y troceamos. Colocamos en una cacerola con el zumo de la lima y el azúcar. Y la ralladura de jengibre.
Dejamos a fuego medio, cuando empiece a hervir bajamos el fuego y removemos de vez en cuando hasta que espese y pierda un poco el agua de la fruta.
Añadimos la miel removemos, dejamos por un par de minutos y retiramos del fuego.
Lo ponemos en tarros esterilizados y tapamos. Dejamos enfriar. Poniéndolos boca abajo, para que haga el vacío.