lunes, 24 de febrero de 2020

Tarta de Nata y Fresas




Esta tarta, es todo un espectáculo de sabores y texturas, es una elaboración fácil de preparar y que normalmente gusta a todos.
Está preparada con ingredientes sencillos, solo necesitas un poco de tiempo para elaborarla y el reposo de unas horas en la nevera para que esté lista para disfrutarla.

Lo mejor es prepararla el día antes.
La nata y el queso mascarpone son dos ingredientes que nunca faltan en mi nevera,  combinarlos con fruta natural es muy frecuente en mis postres.
Ver fresas en el mercado a precio asequible, me da una gran alegría, porque si bien ahora podemos encontrarlas en cualquier temporada, sus precios son astronómicos.


La primavera se acerca cuando veo estos frutos en grandes cantidades en el supermercado, y eso a mí me encanta, es señal que se acerca el buen tiempo.
¡¡No puedo resistirme a ellas me encantan!! Para comerlas tal cual o bien para preparar batidos y elaboraciones de repostería. Sabiendo que además de ricas, estamos aportando al cuerpo todos sus  beneficios.


Las fresas es el fruto del fresal, (planta de la familia de las rosáceas) tienen una fuerte fragancia. Su aspecto es una alegría para la vista y una delicia para el paladar.
Pero lo más importante son sus propiedades, nos aportan minerales, gran cantidad de hierro, magnesio, potasio, calcio. Son una importante fuente de vitaminas C, K, ácido fólico y vitamina B. Y lo mejor es que son bajas en calorías.
Es una tarta perfecta para el postre de una comida familiar, o para la merienda.
Se conserva en la nevera por unos días, pero no creo que os dure mucho tiempo.
Para darle la consistencia he utilizado gelatina en láminas, se  encuentran en el supermercado, sin problemas, lo mejor es que sigáis las indicaciones del fabricante para utilizarlas.




Tarta de Nata y Fresas


Ingredientes:

180 gr de galletas
100 gr de mantequilla
250 gr de nata para montar
250 gr de mascarpone
150 gr de azúcar glas
Hojas de gelatina
300 gr  fresas
5 cucharadas soperas de licor de caramelo


Elaboración:

Trituramos las galletas en un procesador de alimentos, le añadimos la mantequilla y lo mezclamos bien.

Forramos la base de  un molde con papel vegetal (EL mío de 18 cm)
Repartimos la masa de galletas, extendemos y presionamos, incluidas  parte de las paredes del molde.

Levamos ala nevera para que coja consistencia.

En un recipiente con agua fría, ponemos las hojas de gelatina para que se hidraten.

Batimos el queso, la nata (fría) y el azúcar glas. Reservamos dos cucharadas de nata.

Escurrimos las hojas de gelatina necesarias, las ponemos en una taza junto con las dos cucharadas de nata y calentamos unos segundos en el microondas para que se disuelvan.

Se lo añadimos a nuestra crema y mezclamos. Vertemos sobre las galletas y dejamos por al menos 45 m en la nevera.

Lavamos y secamos las fresas. Reservamos unas cuantas para la capa final.
El resto las trituramos, y le añadimos la gelatina correspondiente.

Vertemos sobre la primera capa y llevamos de nuevo a la nevera.

Pasados 30 m, elaboramos un almíbar con 100 gr de agua y 100 gr de azúcar, le añadimos el livor de caramelo y reservamos, para que se enfrié.

Cortamos las fresas y ponemos sobre la última capa, cubrimos con el almíbar y dejamos en la nevera por al menos 4 horas.



El molde que utilice era desbordable, hay que tener cuidado al retirarlo, también puedes poner un aro de acetato en el molde, yo no lo hice porque puse galleta en los laterales.




2 comentarios:

  1. Mamaaa mia q delicia. Si llevas fresas es bien jajaja 💕💕

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  2. Que rica receta...una pregunta Isabel. El almíbar final también lleva gelatina verdad? Porque no cuajaria... tengo la duda. Gracias

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